Es un despropósito que desde el gobierno municipal de Alcobendas y la mayoría de los partidos de la corporación se apruebe nombrar a una mitología supersticiosa y acientifica alcaldesa perpetua, hasta que se rompa el cielo que diría Obelix y Asterix, personajes que podrían ocupar el cargo de concejales mejor que los actuales. En fín, no me representan y hacen un flaco favor a los respetables creyentes católicos del pueblo, que pasivamente se les da un veneno que el resto repudiaremos en toda nuestra vida democrática y aconfesional.
La ‘nueve’, libertadora de París, reflejada en los jardines del Palacio Real
Una exposición, al aire libre, en el marco de los jardines del Moro, detrás del Palacio Real de Madrid, está dedicada...





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