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La campaña Banca Armada y el Movimiento de Solidaridad con Palestina intervienen en las Juntas de Accionistas del Banco Santander y de CaixaBank para denunciar sus inversiones en empresas armamentistas

Santiago González Vallejo

Economista. Ligado a diferentes asociaciones y plataformas. Cofundador del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe. Ha trabajado en USO en acción sindical y en la Secretaría de Acción Internacional y Desarrollo Sostenible. Cree que un problema democrático es la falta de redistribución económica.

1 abril 2024

Campaña Banca Armada

El estudio demuestra que el Santander concedió, entre 2021 y 2023, al menos dos mil millones de euros en préstamos a al menos 3 empresas armamentísticas que ahora contribuyen y se están beneficiando de la guerra contra Gaza.

La campaña Banca Armada y el Movimiento de Solidaridad con Palestina, han participado esta mañana en las Juntas de Accionistas del Banco Santander y de Caixabank, en representación de 35 accionistas críticos que previamente habían delegado el voto. Los ocho activistas han denunciado la financiación de ambos bancos a empresas relacionadas con fabricación de armas, también nucleares, y el negocio de las fronteras. Han destacado, además, la vinculación del Banco Santander con el genocidio que está llevando a cabo Israel contra el pueblo palestino.

Santiago González Vallejo, interviniendo en representación del Movimiento de Solidaridad con Palestina, ha señalado el Banco Santander como financiador de empresas armamentistas que producen y venden a Israel, que les hace corresponsables y cómplices necesarios “no solo de la confiscación de tierras, destrucción de hogares, desplazamiento forzoso y encarcelamiento de palestinos, sino también del genocidio que actualmente está perpetrando el proyecto sionista en Gaza.”

Aunque Banco Santander asegura apoyar la inversión siguiendo criterios ASG que sería realizada atendiendo a valores sociales, ambientales y de desarrollo sostenible, el activista ha destacado el informe Untenable Investments publicado por ‘Don’t Bank on the Bomb’ en febrero de 2024. El estudio demuestra que el Santander concedió, entre 2021 y 2023, al menos dos mil millones de euros en préstamos a al menos 3 empresas armamentísticas que ahora contribuyen y se están beneficiando de la guerra contra Gaza.

Según el informe, Santander ha financiado Boeingcon 1.567 millones de euros en préstamos y créditos, uno de los principales proveedores de armas de Israel, que la Fuerza Aérea israelí ha utilizado ampliamente para cometer crímenes de guerra. También Rolls Royce, con 869.5 millones de euros, responsable de la fabricación de tanques usados por Israel en la Franja de Gaza, incluso en sus ataques de noviembre contra el Hospital Shifa y el Hospital Indonesio. Ha financiado también, con261.5 millones de euros en préstamos, a Leonardo que fabrica los cañones navales Oto Melara instalados en los buques de guerra Sa’ar de la Armada israelí, utilizados para disparar contra objetivos en Gaza.

González ha expuesto más datos a los accionistas:“con 7.871 millones de euros en préstamos y suscripciones entre 2020 y 2023, se encuentra en el séptimo lugar (entre 674 entidades financieras) de financiación a 11 empresas que desarrollan proyectos de infraestructuras y construcción en territorios palestinos ocupados ilegalmente, y que colaboran con el ejército israelí en la construcción de muros, puntos de control y otros dispositivos esenciales para la ocupación armada”. Esta cifra se ha casi duplicado desde el último informe de 2018-2021 en el que se estimaba en 4.349 millones el número total de préstamos concedidos.Entre 2018 y 2021, el Santander fue el segundo acreedor europeo de Caterpillar, con 857 millones de euros, empresa que produce los bulldozers blindados D9, cruciales para la invasión de Gaza. También financió con 675 millonesa MAN Group,que proporciona piezas integrales de un arma antidisturbios (el Skunk) diseñada específicamente para la ocupación militar israelí y utilizada en la represión en manifestaciones y protestas. 

En su turno, Eloi Gutiérrez, en nombre de la campaña Banca Armada, ha vinculado el Banco Santander con empresas fabricantes de armas nucleares, que llevan más de tres años prohibidas por el Tratado por la Abolición de las Armas Nucleares ratificado a día de hoy por hasta 70 países, pero que todavía se siguen produciendo. El Tratado además de prohibir la producción y el comercio de armas nucleares y sus componentes, también prohíbe que se asista o se ayude de cualquier forma para que esta producción y distribución se produzca.

De nuevo, el informe de “Don’t Bank on the Bomb”, vincula el Santander a empresas implicadas en la producción de armas nucleares como Airbus, Honeywell International, Boeing, Safran, Peraton Rolls Royce, Leonardo y Thales. “Concretamente, entre enero de 2021 y agosto de 2023 su banco ha financiado a 8 de las 24 principales empresas de armas nucleares a nivel mundial”, alcanzando los 5.987 millones de euros de financiación, lo que representa un aumento de casi 35% desde el informe anterior. “En un contexto como el que vivimos, se hace más necesario que nunca exigir que bancos como el Santander dejen de financiar empresas que fabrican armas nucleares”, ha añadido en nombre de la Campaña.

La activista ha resaltado el récord anual de beneficios: Banco Santander ha pulverizado su récord anual de beneficios, ganando 11.076 millones de euros el último año. Los activistas han pedido a los presentes que dediquen parte de los beneficios a promover el desarme y la paz. Con una advertencia: “no nos contesten que ya tienen una política de RSC en materia de defensa que aplican con mano férrea. Los datos demuestran que su política o no es aplicada o no sirve para nada de lo que se propone.” 

De Madrid a València, la Campaña Banca Armada también ha estado presente en la Junta de Accionistas del Caixabank. David Montesinos, activista de la campaña, ha puesto el foco en la creciente militarización de fronteras, responsable de la muerte de miles de personas. Ha señalado las cifras recogidas en la Frontera Occidental Euroafricana, donde se encuentran algunas de las rutas migratorias más mortíferas del mundo: “Según el último informe de la organización Caminando Fronteras, solo en el año 2023 hubo 6.618 víctimas mortales, que equivale a 18 muertes diarias de personas migrantes y refugiadas”.

Según el activista, Caixabank se encuentra en la cuarta posición del ránking español de la Banca Armada y la militarización de fronteras, habiendo invertido entre 2020 y 2022 más de 182 millones de dólares en empresas del sector armamentista. Desde el año 2020, CaixaBank ha adquirido 5 millones de euros en bonos de Indra, empresa que dedica alrededor del 27% de su producción a desarrollar electrónica militar, simuladores de vuelo y sistemas de tiro y de defensa electrónica que, entre otras cosas, se utilizan para la militarización de fronteras. Indra también se encarga del Sistema Integral de Vigilancia Exterior, que está situado por toda la costa sur de España.

En estos últimos 3 años, CaixaBank también ha concedido créditos y préstamos por valor de 49 millones de euros al Grupo Eulen, empresa que gestiona los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta y Melilla, donde, señala Montesinos, se cometen graves violaciones a los derechos humanos como denuncian, entre otros, Amnistía Internacional. Y por último, Accenture: Caixabank invirtió 16 millones de euros en acciones de esta empresa, que ha conseguido contratos millonarios para desarrollar el sistema de control de fronteras de la Unión Europea, el Sistema de Coincidencia Biométrica.

Javi Toca, a su turno, ha vuelto a señalar la relación financiera que mantiene Caixabank con la industria de las armas en general y, en concreto, con empresas fabricantes de armas nucleares. “Durante el período 2021-2023 han facilitado préstamos por un valor de más de 102 millones de euros a Boeing, quinto fabricante mundial de armas”, responsable de componentes clave para misiles y sistemas de misiles nucleares estadounidenses, como el Minuteman, el Trident y el Standoff, así como para las bombas nucleares B-61

El activista ha finalizado su intervención con una llamada a frenar la espiral armamentista: “La existencia de más armas nucleares no evita su uso, sino que hace más probable su proliferación y la pérdida de control sobre su posible utilización por parte de gobiernos o grupos armados. Dediquen los 102 millones que han destinado a la proliferación nuclear y de armas de guerra a promover el desarme y la paz.”

La campaña de incidencia empresarial, que empezó el 15 de marzo en la Junta de Accionistas del BBVA, finalizará el 10 de abril con el turno del Banco Sabadell. Recordad que, si eres accionista de una de esta entidad y no apruebas su política de inversiones en la industria armamentista, puedes cedernos tus acciones para que intervengamos en tu nombre el día de la junta. Puedes consultar cómo hacerlo aquí.

INTERVENCIONES COMPLETAS DE LAS ACTIVISTAS DE LA CAMPAÑA:

Intervención de Eloi Gutiérrez aquí

Intervención de Santiago González aquí

Intervención de David Montesinos aquí

Intervención de Javi Toca aquí

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